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Luego de los trámites acostumbrados de migraciĂłn, aduana y equipaje pudimos salir y ya nos esperaba nuestro gran amigo Risto Vahakainu al cual pudimos conocer personalmente y fue un magnĂfico guĂa en la estancia
en la capital Finlandesa. El recorrido desde el aeropuerto hasta el hotel fue de unos 40 minutos. Al dĂa siguiente, hicimos un recorrido por la ciudad y pudimos conocer el estadio olĂmpico, el teatro de la
Ăłpera, el Parlamento y el centro de Helsinki. El segundo dĂa, conocimos el “Kiasma”, un edificio modernista que alberga precisamente al museo de arte contemporáneo, entre otras cosas. Aprovechamos las
facilidades de Internet del museo para enviar un par de mensajes a casa. La hermosa Catedral, un mercado al aire libre, la Catedral Uspensky, el museo Nacional y la terminal sur de donde
saldrĂamos a Estocolmo en un unos 18 dias más. Me di cuenta de la puntualidad con que funciona el transporte pĂşblico, de lo funcional y de la gran cantidad que existe. Preferimos usar los “tranvĂas”
por ser un excelente medio de transporte. En todas las paradas, existe una lista con los horarios de llegada y por lo regular son superpuntuales!!. El idioma no fue gran obstáculo ya que la gran mayorĂa de
personas hablan el Inglés y otro idioma como el Sueco, Alemán ó Español!!. Pasamos a verificar y recoger nuestros boletos de tren Helsinki-San Petersburgo.Conocimos unos amigos que estudian en la Universidad de
Helsinki.No hubo visita a ninguna emisora, solamente monitoreamos algunas. Muy temprano por la mañana, dejamos el hotel y nos dirigimos a la estaciĂłn de tren para exactamente a las 8 y cinco tomarĂamos nuestro
transporte a la “Venecia Báltica”.
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