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Llegamos alrededor de las 8 de la mañana y nos esperaba otro buen amigo Konstantin Gusev que nos acompañó hasta nuestro hotel, el “Sputnikâ€.
Por la tarde, pasó por mà y me acompañó a realizar un par de visitas a una emisora De onda media “Radio Tsentr†(1485 kHz). Se encuentra en la calle Nikolskaya 7, a media cuadra de la Plaza
Roja!, fuimos muy amablemente recibidos por el operador en turno, claro después de pasar por toda la “burocracia Rusa†y luego de esperar 15 minutos ingresamos. Me recuerdo de su nombre porque se llamaba
como yo, el “tocayo†me obsequió un cassette con música. Qué raro encontrar a alguien que se llame Iván en Rusia!!. Luego conocimos a Andrey Nekrasov director de ésta emisora que
gentilmente me regaló un par de recuerdos de la emisora y me explicó muchos detalles de la radio. Es una emisora de tipo religiosa , de hecho es la primera emisora Cristiana del paÃs, iniciando operaciones desde
el 1º de marzo de 1992. Su programación se nutre de material enviado por otras emisoras y cadenas como la HCJB, Family Radio, FEBC, Russian Cristian Radio, Focus on the family, etc. Este amigo viaja constantemente
a los Estados Unidos y habla un Inglés fluido, al menos no con tanto acento “Ruso†Entre la charla nos dieron mas de las 6 de la tarde, y habÃa quedado de verme con mis amigos a las 6 frente al Mausoleo de
Lenin. Rápidamente nos dirigimos al lugar citado pero ya no los encontré y luego de un par de minutos de búsqueda sin éxito, decidimos tomar la comida los tres: Andrey, Konstantin y yo. Departimos
los alimentos en un restaurante cercano haciendo intercambio de muchas anécdotas de sus viajes a E.U. y Canadá y por supuesto al ser también un diexista, de sus aventuras por la radio. Pasaban de las 8 de la
noche y me encaminaron a tomar el metro para regresar a mi hotel, Konstantin me acompañó parte del recorrido y luego hizo un transbordo para ir a su casa. Debo decir que el sistema del metro en Moscú es muy
eficiente, no por nada es el número 1 del mundo!, pero si a primera vista puede parecer muy “enredoso†ya que son muchas las lÃneas y estaciones. Para los que no entendemos los caracteres
“CirÃlicos†es algo difÃcil el poder distinguirlos algunas veces, pero como dicen, “¡más vale maña que fuerza!â€, y con un poco de práctica se puede superar la barrera del idioma, por lo menos el
escrito. El dÃa siguiente se dedicó a visitar con detenimiento la Plaza Roja y su alrededores, el Hotel Moscú, las murallas del Kremlin, el rÃo Mockba (Moscú), la Catedral de San Basilio, el Mausoleo de
Lenin, etc. Conocimos también el Mc´Donalds más grande del mundo. Hicimos un recorrido por el barrio de las embajdas y vimos la de E.U., España, Inglaterra, TurquÃa y otras más. La de
México no la encontramos. Por la noche, algunos a la disco otros a dormir y yo hice algunas grabaciones con identificaciones locales. Ya el dÃa viernes, tomamos un tour con una guÃa local, por lo cual nos
trasladamos al Hotel Intertourist. Lo hicimos en una camioneta tipo “van†con un grupo de distintas nacionalidades, habÃa un señor de la India, otras señoras venÃan de Inglaterra y E.U., otras de
Australia y por supuesto nosotros 4 de México. Conocimos la ribera del rÃo Moscú, la nueva Catedral, el monasterio Novodévichi, la Universidad, el estadio OlÃmpico, la casa “Smirnoffâ€, el Palacio
Municipal, el teatro Bolshoi. Por la tarde, volvimos a ir al Mc´Donalds pero ésta vez no al más grande del mundo sino al otro que se encuentra a unas pocas cuadras del Intertourist. AsÃ
pudimos conocer los famosos restaurantes de comida rápida en Moscú.Como la tarde era muy lluviosa, decidimos regresar al hotel. Por la tarde-noche hice un par de llamadas a los amigos Pancho RodrÃguez y
a la señora Valentina Yushina de la Voz de Rusia a fin de obtener alguna cita para visitar la emisora. La respuesta fue positiva pero serÃa hasta el lunes ya que el fin de semana no estarÃan laborando. A la
mañana del dÃa posterior, nos esperaba una visita a pie a la Universidad “Lomonósovâ€, pudiendo observar ahora más de cerca y con toda calma sus instalaciones. Pasamos un inmenso jardÃn hasta llegar al
edificio principal, al cual tuve problemas para ingresar ya que necesitaba un pase que no tenÃa, pero al mostrar mi credencial de maestro es que pude pasar al fin, aunque ni yo entendà lo que me dijeron ni ellos
lo que les respondÃ, no hubo problema. Este edificio alberga a los estudiantes y es una mini-ciudad, con diversas tiendas de comestibles, papelerÃa, tienda de libros, discos, etc, etc, etc. Tomamos las
fotos que pudimos y regresamos por el mismo camino. En la tarde volvimos diambular por la Plaza Roja y por fin entramos para conocer el mausoleo de Lenin y la necrópolis que se encuentra a lo largo de una de las
murallas del Klemlin. También entramos al Kremlin y visitamos la Plaza de las Catedrales, la Catedral de la Asunción, de la Anunciación y del Arcángel San Miguel. Entre tanta visita y fotos, de pronto
nuestros otros dos amigos se perdieron entre en un grupo y luego de un rato de buscarlos no los encontramos, sin embargo como ya tenÃamos los boletos para entrar al teatro Bolshoi a las 7:30, hicimos algo de tiempo
mientras se llegaba la hora y justamente a la hora citada ya estaban ellos esperándonos en la puerta, por lo cual entramos los cuatro, cerrando con broche de oro ese dÃa, disfrutamos de “la traviataâ€,
ópera en Italiano y con subtÃtulos en Ruso. Por la noche recibà la llamada del buen amigo Pancho RodrÃguez y me comentó que le gustarÃa vernos para conocernos y platicar un poco. Quedamos de encontrarnos
por la mañana a las 11 en la recepción del hotel. Los chavos se fueron de parranda a la disco, pero yo tuve que quedarme porque fue el dÃa de lavar mi ropa, prácticamente estaba “desnudo†ya que toda mi ropa
estaba sucia después de 12 dÃas de viaje, aproveché bien esa noche y lavé de una buena vez todo!!. Qué agradable sensación es cuando abres la maleta ó el cajón y te encuentras con ropa limpia otra
vez!!. En fin. Después del desayuno del domingo, otra vez sólo me acompañó mi amigo Carlos y fuimos a buscar a Pancho. Como no estaba le volvà a llamar a su casa y me dijo que llegarÃa en 30 minutos más.
Hicimos las presentaciones correspondientes y nos preguntó que lugar (es) querÃamos visitar, a lo cual respondà que deseábamos ver la torre de radio y TV de “Ostankinoâ€, la segunda más alta del
mundo!. Luego de un recorrido de casi una hora entre el metro y un colectivo llegamos al lugar. Hubo necesidad de rellenar unas solicitudes en Ruso!!, yo no entendà nada (como siempre) pero nuestro buen amigo los
llenó por nosotros. Tuvimos que hacer una fila de unos 20 minutos antes de entrar en uno de los “veloces†elevadores que nos llevó en segundos hasta el nivel del “miradorâ€. Tomamos un par de
fotos y compramos “recuerditos†ahà mismo. Yo compré un par de camisetas, unos “pinesâ€, y un destapador con el “logo†de la torre, además de unas postales y un par de plumas. Todo esto por
unos 12 dllrs!!. Lamentablemente no pudimos visitar ninguna emisora ya que no tenÃamos cita, ni tampoco verlas de cerca ya que era domingo, lástima!. Después se abrieron varias opciones para aprovechar la
tarde. Optamos por visitar un parque cerca de ahÃ, el parque de “Exposiciones de realizaciones de la EconomÃa Nacionalâ€, es un área de más de 300 hectáreas en la cual se ubican más de 100 pabellones
distintos que hasta hace unos años albergaban a distintas exposiciones como: “Cosmosâ€, “EnergÃa atómicaâ€, “Cultura Soviéticaâ€, etc, sin embargo el dÃa de hoy esas instalaciones
sirven como verdaderos “mercados†donde se puede encontrar prácticamente de “todoâ€. Me hizo recordar al barrio bravo de “Tepitoâ€. Asà que podemos decir que de esas verdaderas “joyas†no
queda más. ¡¡Viva el capitalismo!! .Aprovechamos para tomarnos algunas fotos en la hermosas fuentes que se encuentran todavÃa (gracias a dios!), entre otras la de la “amistad de los pueblosâ€, que es
una compuesta por 15 bellas damas de color dorado y que representan a la 15 Repúblicas que algún dÃa formaron la “Unión Soviéticaâ€. Visitamos también el museo de la Cosmonáutica y tuvimos que regresar
al metro para volver a nuestro hotel ya que era tarde. El buen amigo Pancho no perdió la oportunidad para hacerme una pequeña entrevista para su programa “Frecuencia RM†al regreso ya que al dÃa siguiente
partirÃamos de Moscú. En nuestro último dÃa en Moscú, me dispuse a ir a la cita que tenÃa a la una de la tarde en la Voz de Rusia y como nunca me habÃan acompañado los chavos a las emisoras, supuse que
harÃan otra cosa, pero ésta vez si fuimos los 4. Gracias a un pequeño plano que me hizo Pancho pudimos orientarnos de una mejor manera. Llegamos puntuales al edificio de 10 pisos en la calle
Pyatnitskaya 25, llamé desde un teléfono en la recepción y en unos 15 minutos bajó la señora Valentina que traÃa un “pase†para mà solamente ya que pensaba que sólo entrarÃa yo, pero le comentamos
que si nos gustarÃa entrar todos. Hubo necesidad de esperar otros 15 minutos para que nos entregaran nuestros “pasaportes†y pasar a las instalaciones. Conocimos la redacción en Español y las oficinas
de la jefa de redacción. Lo que me sorprendió es encontrarme con la señora Gertrudis Fiodorova!!. Ella por años fue la que me respondió mis cartas enviadas a la emisoras, además de conocerla en
programas como el desparecido “huéspedes del Samovar Rusoâ€, en fin, no podÃa desaprovechar la ocasión para tomarme una foto con ella!!.Conocimos luego los estudios ó al menos lo que queda de ellos, y
hasta nos entrevistaron para un par de programas. A pesar de laborar con recursos muy precarios le siguen “echando las ganas†de siempre, bravo por ellos!!. Para no perder la costumbre, volvimos a
comer en otro Mc´Donalds que encontramos de regreso y volvimos a visitar la Plaza Roja para comprar algunas “chucherias†de última hora. Regresamos al hotel para recoger nuestras cosas antes de salir con
rumbo a Helsinki. Lo que me llamó la atención de Moscú es que es una ciudad muy cosmopolita y otra cosa que no puedo dejar de mencionar de Rusia es que los boletos de entrada a “cualquierâ€
museo, palacio, iglesia, etc; siempre tiene dos precios: uno para Rusos y otro para “turistas†. Un ejemplo que me acuerdo de momento, el precio para Rusos para el Palacio de Peterhof era de 30 rublos y
para “turistas†era de 180!!. Otro detalle por comentar es que me habÃan dicho que Moscú tiene una gran afluencia de turismo todo el año y de hecho esperábamos encontrarnos con un mundo de turistas, sin
embargo parece que los acontecimientos de Chechenia y los atentados que se han perpetrado aquà últimamente han hecho que los visitantes extranjeros prefieran otros puntos de interés. Los Europeos comentan que
Moscú es la capital más peligrosa para visitar del viejo continente!!. Bueno yo puedo decir que me sentà como “en casaâ€, la misma inseguridad, piraterÃa, corrupción y mala fama que tenemos en el
D.F.!. Después de 11 dÃas en tierras Rusas sólo pude aprender un par de palabras sueltas:
- “spasibaâ€= gracias
- “balshóe spasÃbaâ€= muchas gracias
- “ krasnaia ploschatâ€= plaza roja
- Los números del 1 al 6: “adÃnâ€, “dvaâ€, “triâ€, “chitiriâ€, “piatâ€, “shiestâ€
- “kak vas zavutâ€= ¿cómo se llama?
- “daâ€= si
- “nietâ€= no
En fin, esto no es una clase de Ruso, sólo unas cuantas palabras para “presumirâ€.
HELSINKI
En el trayecto por tren Moscú-Helsinki, al pasar la frontera, hubo la revisión aduanal con resultados negativos para mà ya que el inspector nos
preguntó sobre la cantidad de licor de más de 20º que traÃamos, a lo cual respondimos que distintas cantidades, sin embargo yo era el que traÃa más (tres litros), por ello me dijo que tenÃa que pagar 180
marcos finlandeses por cada litro extra que llevaba (sólo permiten uno!, son como 30 dólares por cada litro extra!). Le respondà que era mucho dinero y que no deseaba pagar tal cantidad; muy amablemente me
dio dos opciones: ó pagas ó me entregas los dos litros de vodka. Tuve que entregar las botellas pero mi pidió lo acompañara a la cocina. Yo no sabÃa el motivo pero ya más resignado asà lo hice
para comprobar que éste señor estaba vaciando el vodka en la coladera (las cuatro botellas de medio litro!), y cuando terminó de tirarlas me dijo, ni modo, es mi trabajo!!. Me tuve que resignar con la única
botella de litro que me quedó, pero lo que no sabÃa éste señor que al fin de cuentas traÃa otro litro oculto por ahà y me quedé con mis dos litros!!. Sin más contratiempos al fin arribamos de nuevo
a la ciudad de Helsinki alrededor de la una de la tarde, en la estación me esperaba el buen amigo Risto para informarme que tenÃamos varias citas para visitar un par de emisoras locales y a Radio
Finlandia para el dÃa siguiente. Por la tarde fuimos a comprar los boletos del ferry que tomarÃamos a Tallin (Estonia) en le regreso de Estocolmo. De regreso nos detuvimos en el “Kiasma†para revisar y
responder la correspondencia “virtualâ€. Nadie quiso salir por la noche, asà que sólo vimos un rato la t.v.En la mañana siguiente, nos trasladamos a la embajada de Estonia para tramitar la visa que
requerirÃamos dentro de unos dÃas para visitar éste paÃs y aprovechamos para conocer algunas embajadas como la de E.U., Inglaterra, Holanda, Francia, etc., era un barrio muy elegante pero tampoco la de México
estaba por ese rumbo por ello no pudimos conocerla. Vimos también con más calma una de las playas donde suelen bañarse y pasar un buen “dia de campoâ€, en especial estos dÃas de “solâ€. Vimos el golfo
de Finlandia.Pasamos a comer al restaurante de la Universidad y como estábamos enfrente del edificio donde trabajo Risto pasé a saludarlo. Me mostró su oficina y luego de obsequiarme algún material dx y
revisar algunos e-mails recibidos, me invitó a la visita de emisoras. Antes de irnos les informé a mis amigos que se fueran sin mà ya que pasarÃa el dÃa con Risto y que nos verÃamos en la terminal al dÃa
siguiente para salir a Suecia. Visitamos la NRJ (96.80 MHz), fuimos atendidos por Sami Mollgren y gentilmente nos mostró los estudios, las oficinas, los “alimentadores†de señal para otras emisoras
afiliadas a la NRJ en varias ciudades del paÃs, encadenadas a través de una señal satelital y por supuesto nos obsequió un par de recuerdos de la misma. La otra visita programada a Kiss FM no se pudo realizar
ya que irÃamos directamente a la casa de Risto como a 30 minutos de la Capital.Me presentó a su familia y luego de un pequeño refigerio, empacamos algunos viveres, el equipo (radio y antenas)
para dirigimos al lugar donde harÃamos una pequeña práctica dx. Era un lugar como a 35 minutos de su casa a la orilla de un bonito lago. Inmediatamente después de llegar, empezamos a instalar las
antenas: la primera de unos 80 metros orientada E-W y la segunda N-S de más de 150 metros. Hicimos un recorrido para conocer los alrededores y conocà otra persona que al fin de cuentas nos acompañarÃa para hacer
la práctica diexista, luego de la merienda y de ordenar algunas cosas en el remolque en el cual pasamos la noche, empezamos a “calentar motores†con el radio. Tuvimos una propagación regular, escuchamos
muchas emisoras Africanas y Asiáticas pero no pudimos captar ninguna Mexicana. Yo traté de “rastrear†algunas emisoras utilitarias consiguiendo varios buenos dx´s. Por la mañana empezamos a
quitar las antenas y a limpiar todo antes de salir como a las 10 de la mañana y después de una escala en la casa de Risto, de nuevo a Helsinki. Como era mi guÃa de ese dÃa, le pedà me llevara a la
embajada de Estonia para recoger la visa que habÃamos tramitado un dÃa antes. Vino después la hora de la comida y por último la visita a Radio Finlandia. El complejo que alberga la YLE es impresionante por
ser de arquitectura modernista, acero y vidrio. La verdad no recuerdo el nombre de la persona que nos recibió pero se comportó muy amable mostrándonos toda la sección de radio: las emisoras locales
de FM, la sección de onda corta, las diferentes redacciones internacionales, los alimentadores de señal, el cuarto principal satelital, una sala con fotografias de la historia de la radio en Finlandia y otros
etcéteras. Me interesaba conocer la sección de Inglés, pero no habÃa nadie presente, el conocido conductor George Wood se encontraba de vacaciones, pero al momento de terminar el recorrido, otra persona de
esa sección se presentó y por supuesto que tuve que “repetir†una vez más mi historia (soy un diexista de México que viene para conocer emisoras de radio....), estuvimos platicando unos minutos y para
finalizar nos invitaron a la cafeterÃa para departir un momento mas. Ya eran las 3:30 de la tarde y fue el momento de despedirme de Risto, por supuesto que le agradecà toda su generosa ayuda y le obsequié
algunos pequeños recuerdos y el litro de vodka que me habÃa pedido. Regresé al hotel a buscar a los chavos pero ya no los encontré, pregunté como llegar al embarcadero y tomé un par de tranvÃas para llegar a
la terminal de barcos de donde saldrÃamos con rumbo a Estocolmo. Llegué aproximadamente a las cinco de la tarde siendo la salida a las 6. Estuve esperando toda esa hora y estuvo entrando un “mundo de
gente†haciéndose una tremenda fila para “checar†los boletos sin embargo mis amigos no aparecÃan por ninguna parte. En punto de las 6 llegaron mis amigos (como buenos Mexicanos) corriendo para verificar los
boletos y debo decir sin exagerar, que fuimos los últimos en abordar el barco!!. Ya instalados en nuestra habitación (camarote) del “Gabriellaâ€, subimos a cubierta para ver la ciudad desde el barco y tomar
algunas fotos del golfo de Finlandia. Como éste es una especie de mini-crucero, aprovechamos para visitar todas las partes “disponibles†del mismo: la tienda “tax-freeâ€, la disco, los restaurantes
y cafeterÃas, las máquinas tragamonedas, la sala de TV, etc.
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